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"Ser santos no es tener visiones"

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(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 29 MAY - El papa Francisco dijo hoy que "en los momentos de prueba no hay que volver a los esquemas del mundo que quitan la libertad, sino que hace falta permanecer en el camino hacia la santidad".
    Lo señaló en la homilía de la Casa de Santa Marta, informó Vatican News.
    "El llamado a la santidad, que es el llamado normal, es el que pide vivir como cristiano, pues vivir así es lo mismo que decir 'vivir como un santo'. Tantas veces pensamos que la santidad es algo extraordinario, como tener visiones o realizar plegarias elevadísimas...", dijo el pontífice.
    "Algunos piensan que ser santos significa tener cara de estampita religiosa...No, ser santos es otro cosa, es caminar hacia lo que el Señor nos dice sobre la santidad", agregó.
    "Caminar hacia la santidad" consiste en caminar hacia la gracia que viene a nuestro encuentro, hacia la esperanza, estar en tensión hacia el encuentro con Jesucristo, añadió.
    "Igual que cuando se camina hacia la luz, muchas veces no se ve el camino porque la luz nos encandila. Pero no erramos porque vemos la luz y sabemos el camino. En cambio si se camina a espaldas de la luz, se ve bien el camino pero, en realidad, delante nuestro hay sombra y no luz", explicó Jorge Mario Bergoglio.
    Para encaminarse hacia la santidad es necesario "ser libres y sentirse libres", por lo que el Papa advirtió sobre tantas cosas que nos esclavizan. "No entremos en los esquemas del mundo, del modo de pensar mundano, en el de pensar y juzgar qué te ofrece el mundo, porque esto nos quita la libertad", dijo Francisco.
    "Sin libertad no se puede ser santos. La libertad es la condición para poder caminar mirando la luz por delante. No entrar en los esquemas de la mundanidad: caminar adelante, mirando la luz que es la promesa, con esperanza", dijo.
    "Aquella es la promesa como la que tuvo el pueblo de Dios cuando estaba en el desierto: cuando miraban adelante iban bien, pero cuando les llegaba la nostalgia por no poder comer las cosas buenas que tenían antes, se equivocaban y olvidaban que allí no tenían libertad", concluyó Francisco. (ANSA).