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Educación libre de demagogia

Educación libre de demagogia
Primera Parte:
Lenín Moreno: escuelas del milenio vs escuelas unidocentes.

El presidente ha dicho que piensa abrir de nuevo las escuelitas unidocentes y dotarlas de cierta mejoría, porque considera que las escuelas del milenio son elefantes blancos de hierro y cemento y que en el campo los niños caminan varios kilómetros para llegar a una escuela del milenio. Nada más alejado de la verdad, las escuelas del milenio cuentan con bachillerato internacional, laboratorios de física, computo, biología e idiomas además de normas de diseño y construcción antisismicas, lo cual es lógico que se lo haga en un país con riego sísmico; en contraste las escuelitas unidocentes que carecen de normas antisismicas, laboratorios y bachillerato internacional.

En primer lugar, aquí lo que cuenta es la seguridad y la vida de las personas, por demagogia y odio no se puede poner en riesgo la vida de maestros y alumnos reabriendo las escuelitas unidocentes, en caso de un terremoto estas escuelas se vendrían abajo porque tiene diversos niveles de precariedad en su construcción y por tanto carecen de normas antisismicas. Repito, la idea de construir nuevas escuelas como las del milenio, no solo tiene que ver con mejorar la calidad académica, sino con precautelar la vida de las personas, en un país con alto riesgo sísmico.

El presidente piensa re abrir las escuelitas unidocentes, lo que debe tener en claro que el prefijo uni viene de unidad, uno o único, y en el caso escolar significa que un solo maestro tiene que enseñar al menos a 3 aulas con niños de distintas edades, lo cual es totalmente anti pedagógico. En el mejor de los casos algunas escuelas son bidocentes y aún así, por más preparado y buena voluntad que tengan los maestros, el tema sigue siendo anti pedagógico.

Ha dicho que piensa mejorar las escuelitas unidocentes, y como siempre el hombre acostumbra a hablar generalidades, no ha dicho el cómo. Su ministro de educación Fander Falconí, se ha limitado ha presentar gráficas de que en el campo las escuelitas unidocentes son mayoría. Las personas a las que nos importa la educación le preguntamos: ¿Cómo van a mejorar las escuelitas unidocentes? ¿Las van a reconstruir desde los cimientos y hacerlas con normas antisismicas? ¿Las van a dotar de normas anti incendios? ¿Las van a dotar por lo menos de un laboratorio de computo y otro de ciencias naturales? ¿Las van a dotar de Internet? Si el presidente ha hablado de reabrir estas escuelitas, podemos suponer que tiene una eficiente planificación de renovación total de estas las mismas; porque si piensan dar soluciones parches y tapar una fisura por aquí y otra por acá, no han solucionado nada y demostrarían que no les importa la educación y que además creen en una "educación" para pobres.

Las gráficas que presentó el ministro de educación en redes sociales, dicen que las escuelitas unidocentes son amplia mayoría en los campos y comunidades, lo que no dicen esas gráficas es que así mismo esas escuelitas casi en su totalidad solo eran de enseñanza primaria, si es que a las condiciones que ofrecían esas escuelitas se podía llamar "enseñanza". Lo que tampoco dicen esas gráficas es que muchas de esas escuelitas eran construidas por la misma comunidad y era la misma comunidad la que tenía que contratar a un maestro; en otros casos esas escuelitas las construyeron gobiernos del viejo pasado, pero las construyeron sin ningún criterio en cuanto a normas antisismicas y además con una visión muy limitada de que debían ser solo para primaria, el campo no más es decían. Lo que tampoco dicen esas gráficas es que en varias de esas escuelitas unidocentes, el maestro iba una vez a la semana o una vez al mes por diversos motivos, como eran las pésimas condiciones de acceso a una comunidad o la excesiva distancia de su domicilio a la escuelita, no todas estas escuelitas tenían la suerte de tener un maestro de la comunidad que estuviera preparado para la labor; ¿que sacábamos teniendo varias escuelitas unidocenes dispersas en el campo y en comunidades, si había un déficit de maestros y para colmo estas escuelitas en su mayoría eran solo para primaria? Por tanto las gráficas del ministro son solo cantidades vacías que no dicen nada. En el siglo XXI, ¿Todavía pensamos que hay gente que solo debe estudiar la primaria? No lo creo.

En el caso de que el presidente y el ministerio de educación tengan un plan de reconstrucción y renovación total para las escuelitas unidocentes en cuanto a infraestructura y pedagogía, y piensen en que también deberían ofrecer un bachillerato, su propuesta sí sería una solución viable, lo que haría que estas escuelitas se parezcan a una del milenio; pero entonces, ¿lo mejor no sería seguir construyendo escuelas del milenio que ya están estandarizadas e incluir detalles como la cercanía a poblados muy lejanos, el tamaño de construcción de acuerdo a la población estudiantil y proyecciones de crecimiento? ¿Lo mejor no será dejar la demagogia, seguir con la ruta trazada y mejorar lo que haya que mejorar?

Las escuelas del milenio no solo pueden seguir siendo un baluarte para mejorar la educación, sino un baluarte más para seguir dinamizando la economía, pues la empresa privada puede seguir construyendo este tipo de escuelas, puede seguir fabricando sus pupitres y muebles de oficina, puede seguir fabricando sus ventanales, puede seguir pintándolas y dándoles color. Con estas escuelas todos ganamos.

A veces el mejor ahorro es la mejor inversión, e invertir en educación de calidad sin diferenciar entre comunidades, campo y ciudad, siempre será la mejor inversión.